El radier o losa apoyada sobre el terreno es un elemento expuesto a fisuraciones por retracción de fraguado y a tensiones por cambios de temperatura. Para absorbe estos esfuerzos y evitar grietas superficiales que afecten los revestimientos, la colocación de armaduras de refuerzo mediante mallas electrosoldadas de acero es una exigencia de cálculo indispensable.
El uso de acero de alta resistencia AT56-50H, bajo las especificaciones de la norma **NCh 218**, permite estructurar radieres residenciales e industriales con alta velocidad de instalación y pleno respaldo normativo.
Mallas estándar vs. Mallas especiales a pedido
Dependiendo de las cargas que soportará el pavimento y de la geometría de los paños de hormigonado, la oficina de cálculo debe definir entre dos alternativas de suministro:
- Mallas Estándar (Serie C y C-E): Paneles prefabricados de dimensiones fijas (habitualmente 2.00 x 5.00 metros) con diámetros de alambre y distanciamientos de cuadrícula regulares. Son la alternativa más rápida para viviendas, estacionamientos livianos y pasillos.
- Mallas Especiales (A pedido): Paneles fabricados a la medida del proyecto con diámetros de alambre variables en cada sentido, geometrías especiales o largos no convencionales para reducir los traslapos en radieres de grandes naves industriales.
Especificaciones según el tipo de uso del radier
| Aplicación del Radier | Tipo de Carga | Malla Electrosoldada Recomendada |
|---|---|---|
| Vivienda / Estacionamiento liviano | Tránsito peatonal y vehículos livianos | Mallas estándar de la serie C (Alambre 4.0 mm a 5.0 mm) |
| Bodega comercial / Pasillos | Cargas repartidas y transpaletas | Mallas reforzadas o doble parrilla con apoyos |
| Pavimento industrial / Naves | Tránsito pesado, grúas horquilla y carga puntual | Mallas especiales a pedido en largos variables |
Puntos clave en el posicionamiento de la malla
Un error común en la faena es dejar la malla acostada en el suelo antes de verter la mezcla, confiando en que se levantará a mano durante el vaciado. Esta mala práctica deja la enfierradura en la base del radier, perdiendo toda su capacidad de trabajar a la tracción superior.
Para asegurar su correcto funcionamiento, la malla debe quedar suspendida en el tercio superior o medio del espesor del radier utilizando separadores plásticos o calugas de hormigón a distancias no mayores a un metro entre sí.
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